Mostrando entradas con la etiqueta vicky. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vicky. Mostrar todas las entradas

23/9/08

Vicky Cristina Barcelona por Marcos

Aunque, gracias a la gran y acertada incorporacion de Jordi, ya no sea quien hace las criticas del cine actual, me tomare la libertad de hacer la critica de esta pelicula, eso si, a mi manera.

La verdad es que la critica no la habia dejado muy bien, pero dentro de todas las criticas veia siempre un hilo de esperanza.

Tanta era la expectación para ver la pelicula que fuimos mi madre, mis amigos, mi pareja y yo, todos juntos. Decidimos ir a verla como mejor se podia ver, en Version Original subtitulada en castellano.

La pelicula, entre nosotros... Rara. No parece una buena opinion, ¿No? Pues yo creo que si. El hecho de que la considere rara, la diferencia del resto de peliculas que veo normalmente. Puede ser que una pelicula de Woody Allen pueda considerarse rara, pero en este caso, no parece ni suya. ¿Que no deberia salir de NY? Como me decia siempre una profesora, que Jordi conoce: "por mucho que no te esfuerces, no se como, sigue valiendo la pena ver lo que escribes."

La pelicula esta acompañada por una insoportable voz en off que te dice exactamente lo que la imagen te da a pensar. Por ejemplo: Si ves que estan en pijama y con un bol de cereales, ¿No pensarias que esta desayunando, o hace falta que la voz te lo diga?

Los personajes... hay de todo. Rebeca Hall hace un personaje 100% Woody Allen. Javier Bardem y Penelope Cruz ponen talento, corazón, arte y realismo, consiguen que te creas su historia. Scarlett hace lo mismo que un florero, adornar, que no es poco.


La historia no te engancha mucho, ni tiene un gran sentido y no es interesante, hasta que parece Maria Elena. Entonces empieza la pelicula. El poster de la pelicula refleja la misma mejor que cualquier sinopsis, aunque faltaria Rebeca Hall con cara de resignación.

Algunos dicen que apenas se ve la ciudad y exactamente es lo que a Woody Allen no le importaba. El trajo una historia de americanas y dio la visión que ellas podian tener: Gaudi, Ramblas, Raval y poco más. ¿Montjuic? ¿Anillo Olimpico? ¿Camp Nou? ¿Gracia? Eso es lo que enseñamos en Barcelona para sentirnos orgullosos... pero a Woody Allen no le interesaba enseñarlo.


Bardem dice que no sabe donde acogeremos a todos los que van a venir despues de ver la pelicula, yo lo tengo claro, donde siempre. Desde el 1992 no nos ha faltado turismo y no necesitabamos una pelicula para conseguirlo, sino mejorar nuestros servicios.


La historia, pobre. El final, precipitado. La pelicula, correcta. Los actores, algunos, magnificos.

Conclusion: Es para verla.
Entrevista a Woody Allen aqui:http://www.tv3.cat/videos/691259

[+/-] Seguir Leyendo...

21/9/08

Vicky Cristina Barcelona


Ineludible cita para todo barcelonés, ansioso de descubrir la visión de un genio como Woody Allen de nuestra ciudad. Sin embargo, y a pesar de las declaraciones de Bardem ("Al salir de esta película todo el mundo quiere coger un billete de avión. Pobres barceloneses, no sé dónde vais a meter a tanta gente"), a pesar de algunos detalles magistrales que a estas alturas se le dan por supuestos a cualquier película del neoyorquino, le falta algo a la película, algo imprescindible. Fondo.

Después de reflexionar sobre lo visto, me reitero en una opinión que ya vengo arrastrando desde hace tiempo. Jamás debió abandonar Nueva York. De la espléndida disección de una ciudad que es su hogar, que forma parte de él, ha pasado a vagar como alma en pena por lugares desconocidos, bellos, claro que sí, pero que no le corresponden. Imaginad a Almodóvar rodando en Nueva York y entenderéis por qué no me parece bien el rumbo que está tomando Allen. En ninguna de sus últimas películas ha sabido retratar Londres o Barcelona como realmente son. En la que nos atañe, excepto las típicas postales de la Sagrada Familia, el Parc Güell, etc, escenas que podría haber rodado cualquier guiri durante sus vacaciones (¿para eso paralizaron las calles de Barcelona?), lo demás podría corresponder a cualquier otra ciudad. Woody Allen no tiene ni idea de lo que es Barcelona, al menos esa es mi impresión.

La historia, absurda. Sencillamente. Hay quien dirá que la vida es absurda, y no le falta razón, y por tanto algunos opinarán que dentro del caos que es la película hay un fondo de verdad. Para mí, falso. La historia no se sostiene, si acaso impregnándose (demasiado tarde, en mi opinión) del arrebatador espíritu de una Penélope Cruz que va sobrada, de naturalidad, de fuerza, protagonizando alguna de las mejores escenas de la película (de hecho todas las discusiones con Bardem, las únicas escenas que considero dignas de Allen y de la calidad que se le presupone), comiéndose a una Scarlett Johansson que literalmente encoge en cuanto debe enfrentarse a una actriz que le da mil vueltas. Ya que he tirado en esa dirección, sigamos.


Los actores. Quizá la mejor faceta de la película. Y dentro del reparto, Penélope Cruz. Sin duda. Se adueña completamente de la trama en cuanto aparece. El juego que da el idioma, sus discusiones con Bardem en castellano, algún que otro comentario irónico hacia Scarlett, soberbios (por tanto, imprescindible verla en vo). Sin embargo, el final de la película estropea en mi opinión una actuación tan sencilla como perfecta (por supuesto es culpa del guión, la gran lacra de la película en mi opinión). Rebecca Hall, como turista americana tan fría como deseosa por deshacerse en manos del primer latin lover que se cruce en su camino, es la típica chica Allen. No cuesta nada imaginarla en Nueva York, en Barcelona sin embargo se la ve perdida.


Quizá pocos estén de acuerdo con esto, pero Rebecca Hall, esas diminutas pecas cubriendo un rostro adorable, me ha parecido bastante más atractiva que una Scarlett demasiado exhuberante, demasiado tonta, con un comportamiento rematadamente pueril, intentando por momentos acercarse a una profundidad que resulta casi desagradable (¿hace falta que todos los personajes de la película sean artistas? ¿qué hace una guiri rubia y sin cerebro -cualquiera que haya visto la película sabe que el estereotipo que menciono es absolutamente fiel a lo que nos muestra- dándoselas de escritora?).

Parece que Allen ha perdido la cabeza por la nueva sensación rubia. Craso error. Esperemos que los nuevos proyectos de Scarlett permitan que uno de los mejores directores de la historia recupere una senda que parece haber olvidado.

Bardem? Sobrio, seguro, un valor fiable para cualquier película. Más o menos agradable para el público en general (lo cierto es que a mí me cae bien, no sé por qué, quizá esa pose de personaje curtido, seco, de héroe clásico), más o menos atractivo (me parece más interesante que atractivo, la verdad), es un orgullo para el cine español. Y como soy de la opinión que a un artista hay que juzgarlo sólo por su obra, no tengo un solo pero para este pedazo de actor.

Aspectos técnicos. ¿Son necesarios planos tan cortos SIEMPRE? No. Además, en ocasiones aportan poco, incluso en algún momento me molestó el no poder ver las reacciones del otro personaje que participaba en la discusión. Claro que apreciar de tan cerca el rostro de Penélope Cruz, Rebeca Hall y Scarlett Johansson siempre es un placer, y es obvio que para Allen igual que para cualquier espectador. Sin embargo, sólo las dos primeras tienen las suficientes tablas (o al menos lo demuestran en esta película, me cuesta aceptar que lo de Lost in Translation fuera un espejismo) para formar unos personajes interesantes.

Mención aparte la voz en off. Nefasta. Si la película ya es simple de por sí (en el peor sentido de la palabra), la voz en off produce casi vergüenza ajena, imposible imaginar que el autor de grandísimos diálogos para la historia haya escrito eso. En fin.

Al final ha quedado una crítica bastante larga. Resumen final. Allen muy menor. Una escena final que redondea la película no basta para que considere aceptable unos personajes mal matizados (Johansson, el padre de Bardem), innecesarios (el compañero de clase de Hall), estereotipados (casi todos los demás); una historia pobre, que denota un desconocimiento absoluto de lo que es Barcelona, e incluso de lo que es el ser humano. Esto último quizá el principal fallo, que excepto en la relación Cruz-Bardem, los demás personajes no tienen el alma de las películas de Woody Allen.

Nota: un 6. Penélope Cruz, el único motivo por el que he aprobado la película, una actriz que desde "Abre los ojos" me tiene cautivado (pa que negarlo a estas alturas, después de ensalzarla durante toda la crítica). Me parece una actriz espectacular. Si en Hollywood no se la aprecia como es debido, que se queden con sus Johansson, Alba y compañía. Yo por mi parte espero con muchísima más ansia "Los abrazos rotos" de Almodóvar, donde seguro volverá a deslumbrarnos la mejor actriz española del momento (quizá de toda la historia), que cualquier proyecto de esas "actrices", que mucho tendrían que aprender todavía.

Allen, vuelve, por favor! Ya está suficientemente mal el cine como para que los genios se impregnen de la mediocridad general (spielberg con su último indy la penúltima muestra). En breve la crítica de Marcos. ¿Le habrá gustado más que a mí? Es bastante probable xD
[+/-] Seguir Leyendo...

30/8/08

Woody Allen bromea en su diario de rodaje de Vicky Cristina Barcelona

Articulo de Blog de cine de hace unos dias. Os recomiendo leeros el post entero, recordar, para seguir leyendo, haced click en "Seguir leyendo", logico, ¿No?

Articulo:


Woody Allen ha publicado en The New York Times un diario de rodaje que se supone que escribió mientras realizaba la película ‘Vicky Cristina Barcelona’ en nuestro país. Con su acostumbrado tono sardónico y en momentos con humor absurdo, cuenta en “Dear Spanish diary… Love, Woody Allen” (“Querido diario español… Con cariño, Woody”) lo que le ocurrió y lo que se le ocurrió durante el rodaje. Al contrario que en algunas traducciones que hayáis podido leer, he tratado de mantener el tono jocoso que le dio Allen intencionadamente. Las partes que otras publicaciones habían dejado fuera –que resulta que eran las más graciosas— también las podréis encontrar aquí:


2 de enero: He recibido una oferta para escribir y dirigir una película en Barcelona. Tengo que ser precavido. España es soleada y a mí me salen pecas fácilmente. Tampoco es que paguen muy bien, pero mi agente me ha conseguido un décimo de cada 1 por ciento de cualquier cosa que saque la película si se consiguen más de 400 millones de dólares después de recuperar la inversión.
No tengo ninguna idea para Barcelona salvo que funcione allí la historia de dos judíos de Nueva Jersey que lanzan una empresa de embalsamamientos por correo.

5 de marzo: Me he reunido con Penélope Cruz y Javier Bardem. Ella es arrebatadora y más sexual de lo que imaginaba. Durante la entrevista, mis pantalones se prendieron fuego. Bardem es uno de esos actores de genialidad desbordante que claramente necesitan mi mano dura.
2 de abril: Le he ofrecido un papel a Scarlett Johansson. Antes de aceptar, me dice que el guión debe ser aprobado por su agente y más adelante por su madre, con quien se lleva bien. Luego tendrá que aprobarlo el agente de su madre. En plena negociación, cambió de agentes… y después cambió de madres. Tiene talento, pero da mucho trabajo.

1 de junio: Llegué a Barcelona. El hotel es de primera Clase. Les han prometido media estrella para el año que viene siempre que instalen agua corriente.

5 de junio: El rodaje comenzó movidito. Rebecca Hall, aunque es joven y por primera vez tiene un papel importante, tiene peor humor de lo que yo había pensado e hizo que me prohibieran entrar en el plató. Traté de hacerle ver que el director tiene que estar presente para dirigir la película. Pero por mucho que lo intenté, no logré convencerla y tuve que disfrazarme de repartidor de comida para colarme en el escenario.

15 de junio: por fin el trabajo va por buen camino. He rodado una tórrida escena de amor entre Scarlett y Javier. Hace unos años hubiese interpretado yo su papel. Cuando se lo he dicho a Scarlett, ha soltado un enigmático “uh-huh”. Scarlett llegó tarde al set y le he regañado duramente…, explicándole que no tolero retrasos de mis actores. Ha escuchado con respeto, aunque me ha parecido ver que mientras yo hablaba, ella estaba encendiendo su iPod.

20 de junio: Barcelona es una ciudad maravillosa. Se agolpa la gente en las calles para vernos trabajar. Afortunadamente, se dan cuenta de que no tengo tiempo para firmar autógrafos y sólo se los piden a los actores. Más tarde repartí fotos en las que aparezco estrechando la mano de Spiro Agnew y me ofrecí a firmarlas, pero la multitud ya se había dispersado.

26 de junio: Rodamos en la obra maestra de Gaudí, La Sagrada Familia. Estaba pensando que tengo mucho en común con el gran arquitecto español. Los dos desafiamos lo convencional, él con sus diseños sobrecogedores y yo al ponerme un babero para comer langostas en la ducha.

30 de junio: Los “dailies” [visionado del material que se ha rodado cada día] tienen buena pinta y aunque la idea de Javier de rodar una escena completa de invasión marciana con cien extras disfrazados y elaborados platillos volantes no es demasiado buena, voy a rodarla para hacerle feliz y luego cortarla en la sala de montaje.

3 de julio: Scarlett ha venido hoy con una de esas preguntas que hacen los actores. “¿Cuál es mi motivación?”. He dado un respingo: “Tu sueldo”. Dijo que estaba de acuerdo, pero que necesitaba más cantidad de esa motivación para continuar. Como el triple. Si no, amenazaba con largarse. Pensé que era un farol y me largué yo antes. Y entonces se largó ella. Así que nos quedamos muy separados y tuve que gritar para que me oyese. Entonces amenazó con saltar. Y yo salté también. Pronto llegamos a un impasse. Y durante el impasse me fui con mis amigos y todos bebimos y, por supuesto, me endosaron la cuenta.

15 de julio: Otra vez he tenido que ayudar a Javier con las escenas de sexo. La secuencia requiere que él agarre a Penélope Cruz, le arranque la ropa y la viole en el dormitorio. Aunque ha ganado un Oscar, el tío necesita que le enseñe a interpretar pasión. Agarré a Penélope y le arranqué la ropa de un golpe. Pero el destino quiso que todavía no se hubiese puesto el vestuario y que fuese su propio vestido, carísimo, el que había destrozado. Impertérrito, la coloqué delante de la chimenea y me lancé sobre ella. Como es una pícara, se dio la vuelta una décima de segundo antes de que yo aterrizase e hizo que me rompiese un importante diente en el suelo de azulejos. Buen día de trabajo. Podré comer sólidos a partir de agosto.

30 de julio: los “dailies” tienen una pinta genial. No sé si será demasiado pronto para comenzar a hacer publicidad para los Oscar. De todas formas, unas cuantas notas para el discurso de recogida me pueden ahorrar tiempo más adelante.

3 de agosto: Supongo que son gajes del oficio. Como director, uno es en parte profesor, en parte psiquiatra y en parte figura paterna y gurú. No es de extrañar entonces que según avanzan los días Scarlett y Penélope se hayan ido colando por mí. La fragilidad del corazón femenino. Me di cuenta de que el pobre Javier miraba envidioso cómo las actrices me seducían con los ojos, pero le expliqué al chaval que se debería haber esperado el desbocado deseo femenino por una figura cinematográfica, especialmente una que tiene una mirada de desprecio y que se reafirma con frialdad. Mientras tanto, según me acerco al plató cada mañana después de bañarme y perfumarme, entre Scarlett y Penélope se alimenta el arrebato. No me gusta mezclar trabajo con placer, pero quizá tenga que saciar la lujuria de cada una de ellas para poder terminar la película. Puede que me sea posible concederle los miércoles y viernes a Penélope y así satisfacer a Scarlett los martes y los jueves. Como ir aparcando un día a cada lado de la calle. Eso me dejaría los lunes para Rebecca, a la que he parado justo a tiempo cuando se iba a tatuar mi nombre en el muslo. Tomaré una copa con las damas del reparto después de rodar y les indicaré estas reglas. Puede que funcione el viejo sistema de cupones de racionamiento.

10 de agosto: He dirigido a Javier en una escena emotiva. He tenido que leer yo sus frases para que supiese cómo decirlas. Si me imita, bien; pero en el momento en que intenta su propia interpretación, se pierde. Entonces solloza y se pregunta cómo sobrevivirá cuando ya no le dirija. Intento explicarle con educación, pero con firmeza que debe hacerlo lo mejor que pueda sin mí y que debe intentar recordar mis consejos. Sé que le he animado, porque según salía de su caravana, él y sus amigos se estaban descojonando.

20 de agosto: Por tenerlas contentas, hice el esfuerzo de hacer el amor con Scarlett y Penélope simultáneamente. El ménage me dio una gran idea para el clímax de la película. Rebecca no paraba de llamar a la puerta, así que al final la dejé entrar a ella también. Sin embargo, las camas españolas son demasiado pequeñas para cuatro personas, así que, cuando ella se unió, yo no paraba de caerme al suelo.

25 de agosto: Hoy acaba la producción. La fiesta de fin de rodaje, como siempre, es algo triste. Bailé una lenta con Scarlett. Le rompí un dedo del pie. No fue culpa mía. Cuando me echó hacia atrás, le pisé. Penélope y Javier están deseosos de trabajar conmigo otra vez. Les dije que si alguna vez se me ocurre un nuevo guión, trataría de buscarlos. Tomé una copa de despedida con Rebecca. Fue un momento sentimental. Se hizo una colecta entre todo el equipo técnico y artístico y con ello me compraron un boli. He decidido titular la película ‘Vicky Cristina Barcelona’. Los jefazos de la productora han visto los “dailies”. Parece que les encanta hasta el último fotograma y se rumorea que la podrían estrenar en una colonia de leprosos. Se está solo en la cumbre.
[+/-] Seguir Leyendo...